¿Cómo el sesgo de género aleja a las niñas de las carreras STEM desde que nacen?

Actualmente, las mujeres matriculadas en carreras STEM representan únicamente el 35% y en los sectores digitales, sólo 1 de cada 5 profesionales son mujeres. Esta fuerte infrarrepresentación no se genera de un día para otro y denota un largo camino por recorrer para cerrar la brecha tecnológica y digital, ya que como indica la UNESCO, “se considera que, en general, las carreras vinculadas con las STEM constituyen los empleos del futuro, la fuerza motriz de la innovación, del bienestar social, del crecimiento inclusivo y del desarrollo sostenible ”.

 

El estudio “Los estereotipos de género sobre la capacidad intelectual surgen temprano e influyen en los intereses de los niños” publicado en 2017 en la revista Science, apunta a los 6 años como la edad en que las niñas comienzan a distanciarse de los ámbitos STEM debido a la llamada socialización diferencial, un proceso que provoca que ellas empiecen a autopercibirse como menos brillantes que los niños a partir de tan temprana edad.

 

Aún y así, creo que hay que ir más atrás. La educadora de mi hija en la escuela infantil, recientemente compartió conmigo un interesante artículo de C. Farreras publicado en la Vanguardia llamado «Campions i princeses«, donde explica algunas conclusiones del estudio que realizaron un grupo de alumnas del grado de Educación Infantil de la UAB, como que los niños suelen ocupar el centro del aula, oyen más sus nombres en voz alta o cómo las maestras saludan a ellos con un ¡Chócala campeón! y a ellas: pero qué guapa vas hoy, pareces una princesa.

 

Sin ir más lejos, la ropa refleja muy bien el papel que se espera de los niños y de las niñas. Dejando a un lado el clásico rosa-azul que marcas como Decathlon polarizan hasta la saciedad, creo que el problema está en el mensaje que se les envía.

La sección de niña está repleta de corazones, animalitos mamás con sus cachorros y frases como «Love to smile«, «Grow up & shine«o «Cute little thing«, mientras que en la sección de niños dicen: «Working hard«, “Bravery ” o “Mantén la curiosidad, visita Marte”. Me parece obvio que estos últimos mensajes se vinculan con el ámbito público y laboral y el mundo STEM. En cambio, los mensajes dirigidos a las niñas comienzan a indicarles el camino del ámbito privado, los cuidados y el segundoplanismo.

 

Hacen falta más iniciativas como el Festival Global Technovation que promueve el talento de las niñas de colegios de primaria y secundaria en el ámbito tecnológico con la creación de prototipos de app para orientarlas en carreras STEM o como STEM Women Congress que pretende visibilizar a referentes en estos ámbitos y promover alianzas entre los sectores educativo, empresarial y público también para estimular a más niñas a cursar carreras STEM.

No debemos permitir más barreras. Las niñas han de saber y sentir que pueden desarrollarse en cualquier profesión, sin sesgos de género ni con la pesada carga de los techos de cristal, que en el sector tecnológico es de acero, pues cuesta aún más que las jóvenes se animen a estudiar, emprender o acceder a espacios de responsabilidad en compañías de innovación tecnológica. Viendo la conferencia de Argelia García, socia directora de Togrowfy en We Congress, me sorprendió gratamente conocer que el 90% de las startups lideradas por mujeres, tienen éxito. Parece que nuestro talento promueve la reactivación de la economía, aunque pase tan desapercibido en los medios.

 

Si el futuro del trabajo pasa sí o sí por la transformación digital y por profesiones vinculadas a la innovación tecnológica y las especializaciones en el ámbito STEM, necesitamos más mujeres en estos sectores estratégicos de la economía que sin duda, potenciaran grandes transformaciones que cambiaran las sociedades.

Y para que esto ocurra, toca plantearse desde todos los ámbitos, de qué forma podemos contribuir a incentivar a las niñas de nuestro alrededor y evitar los sesgos de género desde edades tan tempranas.